
A medida que nos acercamos a 2026, los hoteleros se enfrentan a la crítica tarea de planificar presupuestos que no solo sean exhaustivos, sino también con visión de futuro. Si siguen estos consejos, los hoteleros pueden crear un presupuesto sólido y adaptable que permita a sus propiedades alcanzar el éxito en 2026. Presupuestar para 2026 es más que un ejercicio financiero; es una oportunidad para definir el rumbo de su hotel y mejorar su ventaja competitiva. En un mercado que sigue evolucionando, un presupuesto sólido no solo es preciso, sino que también tiene visión de futuro, es flexible y está alineado con tus objetivos más amplios. Ya sea que administres una sola propiedad o parte de un grupo más grande, estas cuatro estrategias pueden ayudarte a mejorar tu enfoque del proceso de presupuestación:
Mire más allá de los números
Los datos históricos son esenciales, pero no te detengas en lo obvio. Profundiza identificando los puntos de inflexión, los cambios en el comportamiento de los huéspedes o los segmentos con bajo rendimiento. ¿Están cambiando los plazos de reserva? ¿Las empresas del grupo se están recuperando o estancando? Este tipo de información puede servir de base para hacer previsiones más inteligentes y ayudar a descubrir nuevas oportunidades de ingresos. Haga también un balance de lo que puede cambiar en 2026. Considera los eventos que se repiten, los cambios en los grupos y eventos de la ciudad o la evolución de los patrones de viaje. Entender tanto la continuidad como la disrupción es clave para crear un presupuesto realista y con capacidad de respuesta.
No se limite a colaborar, cocree
Reunir las opiniones de los jefes de departamento es una práctica habitual. Pero la verdadera oportunidad está en la cocreación. Invita a tu equipo a explicar el «por qué» detrás de los números. Desafíelos a presentar ideas que puedan remodelar las operaciones, mejorar los márgenes o mejorar la experiencia de los huéspedes. Desde el jefe de limpieza hasta el coordinador de marketing, todos ven una parte diferente del negocio. Aproveche esas perspectivas no solo para completar las líneas divisorias, sino también para encontrar oportunidades donde otros podrían ver un costo.
Prevea con flexibilidad
Una previsión estática no es suficiente en un mercado dinámico. Cree modelos que incorporen datos de reservas en tiempo real, tendencias del mercado y factores de demanda conocidos, como eventos, días festivos o promociones. ¡Considera también la planificación de escenarios! ¿Qué sucede si la demanda disminuye o los costos aumentan inesperadamente? Cuanto más flexibilidad incorpore, más resiliente será su estrategia.
Conviértalo en un plan para vivir y respirar
Un presupuesto no debe archivarse una vez aprobado. Compártelo entre departamentos, conéctalo a los KPI y revísalo con regularidad. El seguimiento transparente fomenta la responsabilidad y la agilidad permite corregir el rumbo a tiempo cuando ocurre algo inesperado. Un presupuesto sólido no es un documento fijo. Es una herramienta para la administración proactiva.
Un buen presupuesto aclara tus prioridades, agudiza tu enfoque y da energía a tu equipo. A medida que se acerca el 2026, considera cómo puede evolucionar tu proceso de planificación para adaptarse al momento y generar un impulso a largo plazo.