.jpg)
Las agencias de viajes online como Expedia y Booking.com afirman ofrecer a los viajeros las mejores ofertas, pero la verdad suele ser más complicada. La paridad de tarifas, el principio según el cual los hoteles deben mantener precios consistentes en todos los canales de reserva, tenía por objeto garantizar la equidad. Sin embargo, las OTAs suelen manipular las estructuras de precios, haciendo que sus anuncios parezcan más baratos y, posteriormente, añadan comisiones ocultas. Esta práctica engaña a los consumidores y socava el valor de la reserva directa. Cómo utilizan las OTAs las tarifas ocultas para distorsionar los precios Las OTAs suelen anunciar precios más bajos por adelantado, pero luego añaden tarifas de servicio, tarifas de complejos turísticos y otros cargos al finalizar la compra. Por ejemplo, una habitación cuyo precio comienza en 150$ por noche puede subir fácilmente a 180$ o más una vez que se revelen estas tarifas. Si bien las OTAs están obligadas legalmente a revelar estos costos, por lo general lo hacen más adelante en el proceso, lo que aumenta la probabilidad de que los consumidores reserven por conveniencia. Este modelo de precios engañoso no solo crea confusión, sino que también erosiona la confianza de los consumidores en los precios de los hoteles.
Las regulaciones recientes ahora exigen que los hoteles muestren todas las tarifas obligatorias por adelantado, lo que ayuda a mejorar la claridad de los precios para los consumidores. Sin embargo, las OTAs siguen ocultando estas tarifas hasta las etapas finales de la reserva. Al priorizar la transparencia en sus precios, los hoteles pueden recuperar la confianza de los consumidores, ofrecer comparaciones más claras y mostrar directamente el verdadero valor de reservar. La transparencia conduce a la lealtad, la confianza y, en última instancia, a más ingresos directos.
Las reservas directas benefician tanto a los hoteles como a los viajeros. Los hoteles pueden ofrecer recompensas de fidelidad, beneficios exclusivos y un servicio de atención al cliente superior a quienes hacen reservas directas; las ventajas de las OTAs simplemente no pueden igualarse. Además, al reducir la dependencia de las OTAs, los hoteles pueden evitar las elevadas comisiones, que pueden oscilar entre el 15 y el 30 por ciento por reserva. Al recibir más reservas directamente, los hoteles mantienen más ingresos, invierten en mejores experiencias para los huéspedes y fomentan las relaciones a largo plazo con los clientes.
Los hoteles no tienen por qué quedarse a merced de las tácticas de precios de las OTAs. Reforzar las estrategias de reserva directa mediante precios transparentes, programas de fidelización y mejores experiencias para los huéspedes puede ayudar a los hoteles a recuperar el control de la distribución y la rentabilidad. Es el momento perfecto para que los hoteles informen a los huéspedes sobre los costes reales de las reservas vía OTA y destaquen los beneficios de reservar directamente. Cuanto más controlen los hoteles su narrativa de precios, menos influencia tendrán las OTAs en el proceso de reserva del viajero.